Cuerpo de verano

por | Jun 19, 2026 | Psicología, Sin categoría | 0 Comentarios

Como cada comienzo de verano, las redes se inundan de contenido terrible sobre cómo lograr un cuerpo de verano, tips para la operación bikini y muchos más titulares de este estilo. Y no solo lo encontramos en las redes sociales, si prestamos atención nos daremos cuenta de los comentarios y acciones conflictivos de las personas a nuestro alrededor: “no puedo comer eso, que luego viene la playa”, “con este cuerpo no me apetece ir a la piscina”, etc. Todos estas afirmaciones y comentarios coinciden en lanzar un mismo y cruel mensaje: tu cuerpo no está bien como está y debes cambiarlo para poder disfrutar del verano.

Es por ello por lo que, especialmente en esta época del año, me gusta fomentar la conciencia sobre estas situaciones tan injustas y trabajar en un cambio de la mirada a nuestro cuerpo hacia una más cariñosa. En terapia, me gusta reflexionar con lo/as pacientes y detenerme en las partes más conflictivas, destacando todo lo que hace nuestro cuerpo por nosotro/as, a pesar de lo mal que lo hablamos y/o tratamos a menudo. A continuación, me gustaría destacar algunas de estas partes:
Las piernas
Mira tus piernas, aprecia cada zona, desde los dedos del pie hasta tus caderas. Agradece la sensación de la arena en tus pies cuando caminas por la playa y cómo enfrentan el frío cuando pruebas el agua del mar. Agradece también la fuerza de tus piernas, que te llevan a todos los lugares a los que necesitas acudir y visitar.

Los brazos

Apreciemos ahora tus hombros, que han cargado con todo el peso de las responsabilidades de este curso. Agradece también a tus brazos el esfuerzo que han hecho y permíteles descansar durante unos días, también de las miradas juiciosas y los comentarios feos. La fuerza de tus brazos también te ha ayudado a sostenerte, pero sobre todo te han permitido alcanzar aquello que deseabas, abrazar a tus seres queridos y mucho más. Y, por último, tus manos, que te permiten sentir todo lo que te rodea, como el pelaje de tu mascota, el agua caliente de la ducha o el tacto fresco de la hierba.

La tripa

Qué parte tan complicada de gestionar, especialmente en el caso de las mujeres. Es raro encontrar una mujer que no tenga una relación complicada con ella. Cuando hablamos de la tripa, me gusta destacar que es una zona que las mujeres solo verás tocando en caso de que estén embarazadas. ¡Qué injusto! Es nuestro centro, lo que nos conecta y nos mantiene unido/as. Nos ayuda a digerir la vida, tanto lo bueno como lo malo. Merece mucho más amor, cariño y reconocimiento del que recibe.

La cabeza

Nuestra cabeza contiene nuestros valores, nuestros recuerdos, nuestros deseos. Nos guía en nuestro día a día. Contiene la mayor parte de nuestros sentidos, como los ojos que nos permiten apreciar la belleza del mundo, el olfato y el gusto que nos permiten disfrutar de nuestra comida favorita, y el oído con el que escuchamos las voces de nuestros amigo/as y familiares, la música que más nos gusta o los agradables sonidos de la naturaleza.

¿Cómo te sientes mirando así a tu cuerpo? ¿Incómodo/a? ¿Aliviado/a? A veces puede aparecer un poco de culpa por todo el odio que le depositamos a pesar del trabajo tan inmenso que hace. No pasa nada, está bien. Es el primer paso para cambiar hacia una mirada más cariñosa y cuidadora.

Con todo esto, el verdadero tip con el que nos tenemos que quedar este verano es que para tener un cuerpo de verano solo hace falta tener un cuerpo y disfrutar del verano. Debemos trabajar por conectar con la gratitud hacia cada una de sus partes, sea como sea, y apreciar todo lo que nos permite hacer, disfrutar y vivir. ¡Feliz verano!

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